Reproducir vídeo

¿Qué es el interés compuesto?

Ronald Read nació el 23 de octubre de 1921 en Dummerston, Vermont en una familia humilde. Su padre se ganaba la vida cortando leña y haciendo jardinería. Mientras tanto, Read caminaba todos los días 4 kilómetros para llegar a la escuela.

Sirvió como policía militar en el ejército americano durante la segunda guerra mundial y trabajó 25 años como dependiente en una gasolinera. En junio de 2014, a los 93 años, murió de casusas naturales.

Al leer su testamento, sus amigos descubrieron algo que nunca hubieran imaginado. Read tenía inversiones en bolsa ¡por valor de 8 millones de dólares! No salían de su asombro.

¿Cómo podía una persona tan humilde como él haber amasado semejante fortuna?

La clave está en el interés compuesto.

Definición del interés compuesto

El interés compuesto es la rentabilidad que obtienes de una inversión cuando reinviertes los intereses.

Piensa en el interés compuesto como el «efecto bola de nieve» del dinero.

Una bola de nieve empieza siendo pequeña, pero cuanto más rueda, más grande se hace. A medida que gana tamaño, crece a un ritmo cada vez más rápido.

Lo mismo pasa con tu dinero.

Por ejemplo, si inviertes 1.000 euros y consigues un 20% de rentabilidad, ganarás 200 euros el primer año. Pero ¿qué ocurre al año siguiente?

Ahí es donde entra en juego la capitalización de los intereses.

Si reinviertes los intereses, el segundo año ganarás los mismos intereses sobre tu inversión inicial de 1.000€. Pero también ganarás intereses sobre los 200€ que ganaste el primer año.

Por tanto, el interés del segundo año será mayor que el de primero.

Y así sucesivamente.

El interés compuesto es la fuerza más poderosa del universo.Albert Einstein

El efecto es tan brutal que al cabo de 30 años la rentabilidad de tu tus 1.000 euros habrá sido de 6.000 euros mientras que la rentabilidad de los intereses reinvertidos habrá sido de más de 230.000 euros.

El poder del interés compuesto es que los intereses que ganan tus intereses crece exponencialmente.

Pero… ¿por qué el tiempo es tan importante en el interés compuesto?

Fórmula del interés compuesto

La fórmula que se utiliza para calcular el interés compuesto es:

Valor final = Inversión inicial * (1 + Interés)Tiempo

Como puedes ver, el valor final de una inversión depende de la inversión inicial, el tipo de interés y el tiempo.

Pero si te fijas bien, mientras que la inversión inicial y el interés están multiplicando, el tiempo es un factor exponencial.

Eso hace que, para plazos muy largos, sea mucho más importante el tiempo invertido que la inversión inicial y el tipo de interés.

¿Puede el interés compuesto hacerte millonario?

Para ser millonario, tienes tres opciones:

  1. Nacer en una familia con dinero.
  2. Tener suerte.
  3. Robar.

Al menos eso es lo que cree mucha gente.

Pero la realidad es que miles de personas en la historia han acumulado riquezas inimaginables a pesar de haber nacido en familias humildes y haber vivido vidas relativamente normales.

El tiempo es tu amigo, el impulso es tu enemigo. Aprovecha el interés compuesto y no te dejes cautivar por los cantos de sirena del mercado.Warren Buffet

Es el caso de Ronald Read, pero no es, ni mucho menos un caso aislado.

Casos como los de Agnes Plumb, Anne Scheiber, Curt Degerman, Grace Groner, Jack Gsantner, Lewis David Zagor o Phyllis Stone, el indigente que recogía plásticos de la basura y llegó a acumular más de 1,4 millones de dólares en bolsa, son más habituales de lo que te imaginas.

Personas humildes y honradas que, como la hormiga de la fábula, fueron construyendo su riqueza pacientemente a lo largo de toda una vida.

Existen registros de comerciantes, prestamistas y empresarios que han utilizado el interés compuesto para enriquecerse desde la antigua Babilonia, hace más de 4.000 años.

Ya en nuestra época, Warren Buffett se convirtió en una de las personas más ricas del mundo comprando acciones, reinvirtiendo dividendos y manteniendo sus inversiones durante periodos larguísimos de tiempo.

La clave del éxito de todos ellos es que su dinero permaneció invertido durante décadas y se beneficiaron a lo grande de la magia del interés compuesto.

3 cosas a tener en cuenta

Gracias al poder del interés compuesto, tus inversiones crecerán de forma exponencial, pero hay 3 cosas que debes tener en cuenta para que nada arruine tus cálculos.

  1. Inflación: Al calcular el resultado final de tu inversión estarás viendo euros del presente. En el futuro, esos mismos euros te permitirán comprar menos productos y servicios que hoy. Así que si estás planeando retirarte joven, asegúrate de que tienes esto en cuenta.
  2. Comisiones: De compra, venta, custodia, e incluso escondidas como las de cambio de divisa. Las comisiones son «intereses negativos» que hacen que la bola de nieve no acelere su crecimiento todo lo rápido que podría.
  3. Impuestos: Como las comisiones, el poder del interés compuesto se ve perjudicado por los impuestos. Por suerte, la mayor parte de los impuestos se pagan a la hora de vender. Así que como inversor a largo plazo, que aspira a mantener las mismas acciones durante décadas, no debería preocuparte demasiado. Mientras no vendas, sólo pagarás impuestos por los dividendos.

¿Qué podemos aprender de Ronald Read?

Read compró sus primeras acciones en 1959.

A lo largo de los años, fue comprando más acciones con el poco dinero que conseguía ahorrar gracias a su trabajo en la gasolinera y los dividendos que cobraba.

Además de descubrir que la bolsa siempre sube a largo plazo, Read se dió cuenta de que el término más importante en la fórmula del interés compuesto es el plazo.

Pero Read no siempre eligió accciones ganadoras.

Cuando falleció, tenía acciones de 95 empresas de todo tipo de sectores: sanidad, telecomunicaciones, bancos, productos de consumo…

Algunas de sus inversiones le hicieron perder dinero. Hasta el 100% de lo que había invertido en los casos más extrmos. Lehman Brothers es un ejemplo. Sin embargo, estos cisnes negros no afectaron mucho a sus beneficios porque su cartera estaba bien diversificada.

Siempre habrá inversiones que no resulten como esperabas, pero tus inversiones ganadoras las compensarán con creces.

En definitiva, además de tener un ojo excelente para elegir acciones, Read supo apostar por el largo plazo y diversificar. Su dinero permaneció invertido durante décadas y se benefició a lo grande de la magia del interés compuesto.

¿Harás tú lo mismo?

5 2 votos
Valora el artículo